¿Qué pasa con la convocatoria de la SEP?
Por Redacción Texto Sur Publicado en Correspondencia, Historias en 29 marzo, 2021 0 Comentarios 11 min lectura
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Con el propósito de rediseñar el material didáctico de los Libros de Texto Gratuitos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) lanzó en marzo cuatro convocatorias en su sitio web, dirigida a artistas, profesores, investigadores, becarios del Conacyt, ciudadanos con aptitudes artísticas, docentes, pegagogos y artistas.

Materias incluidas en las cuatro convocatorias, de 3o a 6o de primaria.

El periodo de recepción de candidatos y evaluación de propuestas fue ajustado para las cuatro convocatorias: apenas algunos días entre marzo y abril, para cada una. Eso no es nuevo: en sexenios anteriores, los períodos fueron tanto o más ajustados y, prácticamente, había que tener todo listo desde antes, algo que en general terminó por beneficiar a las grandes editoriales que concursaron por obtener los contratos millonarios generados por los LTG. En esta ocasión, sin embargo, hay una diferencia: no hay ―por lo menos no en las convocatorias públicas― recursos económicos implicados. Quienes aceptan participar lo hacen pro bono, es decir, por el bien público. Las cuatro convocatorias lo dejan claro.

No obstante, que el perfil de las personas convocadas sea profesional, pero el trabajo no sea remunerado, resulta problemático. Sobre todo, en los tiempos que corren, cuando la pandemia ha ocasionado pérdida de empleos o al menos una merma en los ingresos de buena parte de la población mexicana.

En ese contexto, una parte del gremio artístico ha publicado apenas una carta de posicionamiento sobre el tema, que invita a las autoridades a reflexionar y dialogar. La reproducimos íntegra a continuación, con las más de 70 firmas que la respaldaban hasta esta mañana, a unas horas de su publicación.

REDACCIÓN


28 de marzo de 2021

Maestra Delfina Gómez Álvarez
Secretaria de Educación Pública

Marx Arriaga Navarro
Director General de Materiales Educativos de la SEP

Los abajo firmantes nos dirigimos atentamente a ustedes para hacer de su conocimiento el siguiente posicionamiento. Solicitamos hagan acuse de recibo y nos concedan un espacio en su agenda para poder dialogar al respecto.

¿QUÉ PASA CON LA CONVOCATORIA DE LA SEP?

ANTECEDENTES
El libro de texto escolar es un negocio enorme y seguro para las editoriales. Privatizada de facto la educación por el desmantelamiento y abandono de la escuela pública, los libros de texto producidos por la SEP ―que fueron históricamente un ejemplo de calidad a nivel mundial― sufrieron el mismo abandono que todo lo que el estado producía para la población.

Y por supuesto, una educación privada no necesita los libros gratuitos del estado. ¡Hagamos que los padres compren al precio que se nos pegue la gana los libros de sus hijos! La batalla de las editoriales privadas por sumar escuelas y colegios a su clientela es encarnizada. Luchan por ofrecerles las mejores recompensas (cursos, capacitaciones, asesorías, etc.), a cambio de garantizar que toda la población escolar compre sus ejemplares. Por supuesto, hay una ganancia para los dueños de la escuela, cómo no. Eso significó evidentemente trabajo para el gremio de los ilustradores durante mucho tiempo y por eso guardamos prudente silencio ante el problema de fondo. ¿Las tarifas que pagaban por nuestro trabajo? Variables. Podían ir de lo MUY bueno a lo miserable. Y como los libros escolares, para que sean un negocio permanente hay que «actualizarlos» lo más frecuentemente posible, la demanda de imágenes era permanente. Prudente silencio. Muchos ilustradores pagamos las escuelas privadas de nuestros hijos haciendo esos dibujos.

Mientras tanto, en la SEP y la CONALITEG… funcionarios públicos irresponsables y corruptos propiciaron que las grandes editoriales y despachos editoriales privados entraran a «huachicolear» el presupuesto de la nación encargándoles la elaboración de los contenidos de los libros de texto gratuito: intermediaban entre la SEP y los que realmente elaboraban los libros, quedándose con jugosas ganancias. Los escritores, ilustradores, fotógrafos y otros especialistas recibíamos migajas, comparado con lo que se embolsaban esos grupos privados.

¿Se dan cuenta que l@s alumn@s, los maestros y la educación en general, en todo esto pinta muy poco? La educación se convirtió también en un pretexto para «lo realmente importante»: HACER DINERO.

De modo que era apremiante que un gobierno que pretende cambiar las peores prácticas tomara cartas en el asunto. La educación, para un gobierno responsable, es un asunto estratégico, de seguridad nacional y la lectura de la situación de la que parte el esfuerzo de recuperación del libro de texto gratuito como parte fundamental de un proceso de reconstrucción de la educación pública es loable y merece todo el apoyo. Pero…

LA CONVOCATORIA «A CREADORES VISUALES PARA EL REDISEÑO DE LOS LIBROS DE TEXTO GRATUITOS DE EDUCACIÓN PRIMARIA CICLO ESCOLAR 2021-2022»

  1. Las consideraciones que expone la convocatoria respecto de la importancia que tiene la imagen en un libro escolar son impecables: Son el «acompañamiento gráfico de los aprendizajes y actividades en todos sus contenidos», pero su valor no se limita sólo a ser «un complemento de conocimientos y ejercicios, sino que su belleza y significado aporte, de manera independiente, una razón que haga del Libro de Texto gratuito (LTG) una herramienta que merezca su hojeo y lectura, despertando la curiosidad y estimulando la sensibilidad de los alumnos, además de representar en sí mismo, un muestrario de las posibilidades del arte y la comunicación gráfica, disfrutable más allá de su función original».
  2. Llamar a tan vasta gama de creadores es sin duda un acierto: artistas y artesanos en general, ilustradores, diseñadores gráficos, escultores, fotógrafos, grafiteros, artistas urbanos, pintores, infógrafos y cartógrafos, dibujantes y escenógrafos.

Pero creo que los problemas empiezan al momento de describir el procedimiento para participar. Por un lado, se busca que el universo de participantes sea lo más variado posible (incluso queda abierta la posibilidad de que participen menores de edad); sin embargo, los conocimientos necesarios para poder enviar las propuestas no los tiene cualquier persona. ¿De verdad creen que todo mundo sabe lo que significa «JPG a 300 DPI y en RGB sin exceder los 10 MB de peso»?

Las etapas del proceso son, según entendemos, porque no nos queda completamente claro el orden en el que debe hacerse cada paso.

a) Registro.
b) Envío de imágenes muestra. (eligiendo «hasta dos áreas de conocimiento en las que participarán» de entre varias asignaturas, pero solo de tercero a sexto de primaria).
c) Evaluación de esas imágenes por especialistas en el área.
d) Selección de los creadores con aptitudes para el proyecto.
e) Capacitación de los creadores (para ahondar en la estructura, criterios y requerimientos técnicos).
f) En caso de aprobar el curso de capacitación, asignación de «un portafolio de trabajo con la secuencia didáctica que debe ilustrar, así como la guía de imágenes respectiva y el tiempo en que se requerirá dicho desarrollo de imágenes».
g) Elaboración de las imágenes. (Que está sujeta a la revisión de bocetos, cambios y ajustes).
h) Entrega de imágenes finales (se advierte que pueden rechazarse alguna «que, por así considerarlo, no pueda formar parte del proyecto editorial»).

En el octavo apartado se establece que:

«El creador visual no debe perder de vista al lector último del material, su edad, asignatura y aprendizaje esperado, logrando un equilibrio visualmente atractivo. Debe saber trabajar en equipo, aportar ideas creativas que enriquezcan los contenidos, ser capaz de ajustarse a un cronograma de trabajo, interpretar los requerimientos de los textos o de las guías de imagen y estar abierto a cambios y ajustes a las propuestas visuales».

Todas estas características, efectivamente fundamentales para el propósito que se busca, son la descripción exacta del perfil de un ilustrador profesional. ¡Y lleva tiempo lograr desarrollarlas! No cualquier artista, artesano, escultor, fotógrafo, graffitero, artista urbano, pintor, infógrafo, cartógrafo, dibujante o escenógrafo las posee, por competente que sea en su disciplina.

Y no es un asunto de elitismo, es un asunto de profesionalización.

Entonces, el noble propósito de integrar a todas esas disciplinas en la elaboración de las imágenes de los libros de textos gratuito, pensando que con una «capacitación» de unos días será suficiente para resolver eficientemente el reto que se les demande, es como pensar que con una capacitación cualquier músico puede tocar en una sinfónica, cualquier médico general con una capacitación puede ser especialista o cualquier persona con ganas de enseñar, con una capacitación, puede ser maestro. No funcionan así las cosas. Un periodo de profesionalización no se suple con capacitaciones.

Y PARA FINALIZAR…

Nos enteramos por la convocatoria que la retribución que recibirán aquellos «creadores visuales» que sorteen este atropellado y confuso proceso y logren que alguna de sus imágenes llegue a las páginas de los LTG será «únicamente una constancia con valor curricular y un ejemplar del libro en el que aparezca su ilustración y su crédito». Ninguna retribución económica.

Señores funcionarios de la SEP, de la Dirección General de Materiales Educativos y la CONALITEG: en el gremio de los ilustradores podemos compartir su diagnóstico, sus objetivos y las premisas que los alientan, pero no podemos aceptar, como profesionales de esta área, que es una de nuestras especialidades, los mecanismos y la forma con la que pretenden llevar adelante la elaboración de los nuevos materiales educativos que la nación demanda.

Los invitamos a escuchar y dialogar para que JUNTOS, TODOS los actores involucrados en esta tarea, construyamos los nuevos Libros de Texto Gratuitos y demás materiales educativos que exige este momento del país.

Redacción: Ricardo Peláez Goycochea.

Adherentes: Alejandra Lara Vázquez, Alex Herrerías, Alhelí Ochoa, Ana Ochoa, Andrea Romero, Augusto Mora, Belen García Monroy, Benjamín García Minjares, Carlos Miguel Palleiro, Carlos Oropa Alvarez, Carlos Ostos Sabugal, Carolina Tovar González, Claudia Navarro, Cristina Alvarado Engfui, Daniel Ortiz Celestino, Edgar Clément, Edu Molina, Egnar García, Ericka Martínez, Ernesto Zúñiga, Fátima Montiel Christlieb, Felipe Ugalde, Finestra Gestoría de Proyectos, Gámez Padrón Armando, Gonzalo Rocha González, Guillermo De Gante Hernández, Héctor Germán Santarriaga, Héctor J. Valdez, Joe Trujillo, Jorge Mendoza, José Luis Pescador, Juan Navarrete, La Dama Noé Lyn, Lourdes Peregrina, Luis Sánchez, Magdalena Juárez, Manuel Omar Ledesma, María Guadalupe Pacheco Marcos, Martha Avilés, Maya Selene García, Mirtha Urbina Villagómez, Nayelly Tenorio, Noni Cruz, Norma Ascencio, Octavio Jiménez, Óscar Carreño, Pájaro Toj, Patricia Hernández, Pavel Ortega, Pedro Rodríguez, Rapé, Ricardo Camacho Barrera, Ricardo Sandoval, Rocío Padilla Medina, Romy Villamil, Rosi Aragón, Sherel Hernández Bolaños, Susana Báez Ayala, Tania Recio, Temok Xiwetzka, Teresa Sandino Hernández, Tita Alegre, Valeria Gallo, Víctor Hugo «Vigo», Víctor Mar, Víctor Visual Artist, VP Diablos, Yajaira Villaseñor Ruelas, Yazmín Citlalli Faustino García, Yolia Aguilar, Zenaido Velázquez Fuentes, Zurita Aniki.

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