Maternidad, lactancia y «nueva normalidad»
Amamantar sigue siendo –y más que nunca– importante. Para las mujeres, sus bebés, su familia y la sociedad
Por Carolina Guerrero Publicado en 500 palabras o menos, Columnas y opiniones en 24 julio, 2020 0 Comentarios 4 min lectura
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500 Palabras o menos quiere ser un ejercicio de reflexión pública. Para eso, invitamos a organizaciones, representantes de familias, docentes, empresarios/as, etc., a escribir sus reflexiones sobre un tema. En esta ocasión fue a partir del llamado de Tedros Adhanom, director general de la OMS, a no bajar la guardia, al advertir que «no se vislumbra en el futuro previsible el retorno a la vieja normalidad».

Las preguntas fueron: ¿Qué futuro vislumbras? ¿Cuáles son tus temores ahora mismo? ¿Qué soluciones crees posibles en el futuro inmediato?


Maternidad, lactancia y «nueva normalidad»

Soy asesora en lactancia materna, madre de dos hijos y nos tocó vivir la pandemia por Covid-19. En marzo de este año, si mal no recuerdo, mi hijo de 9 años me preguntó: «¿Crees que esto del Covid vaya a estar en los libros de historia?» Él lo tenía claro. Ésta era una situación excepcional. Habría un antes y un después.

En cada núcleo familiar, hemos tenido que reorganizar las rutinas, los miedos, la economía, las fuerzas y también las debilidades. Las distintas realidades familiares han reacomodado la crianza, la escolaridad, la convivencia y la nueva no convivencia.

Encuentro puntos de coincidencia entre la situación actual y la maternidad, porque nos recuerda que expectativas y planes son materia de múltiples reajustes, de acuerdo con la nueva realidad y lo que sea que toque asumir y resolver, en el día que va corriendo. Es también un tremendo reflejo de la soledad que experimentan muchas mujeres en su devenir como madres, un proceso que implica internalizar la experiencia, procesar la multiplicidad de cambios que trae el nacimiento de nuestros hijos e hijas. Muchas mujeres lo viven tremendamente solas, incluso teniendo compañía.

La pandemia de Covid-19 ha traído procesos, para muchas, llenos de miedo: al contagio, a ser separadas de sus hijos e hijas, a que la economía y las pérdidas laborales personales o de su pareja no permitan sostener a la familia; a la acumulación de carga de labores domésticas, escolares, mentales, de trabajo pago y más.

La presencia de la pareja, ejerciendo su paternidad, y/o de la familia cercana, apoyando las necesidades de una madre, cobran importancia tras el nacimiento de un bebé. Ésta ha sido una gran pérdida para muchas mujeres durante la pandemia. Y para otras, también, un golpe de suerte que ha permitido que el núcleo familiar se concentre, sin tener que filtrar las visitas que con buenas intenciones puedan intervenir de forma negativa en las decisiones de la madre y de su pareja respecto de la lactancia y la crianza de un hijo o hija.

La pandemia de Covid-19 ha traído procesos, para muchas, llenos de miedo: al contagio, a ser separadas de sus hijos e hijas, a que la economía y las pérdidas laborales personales o de su pareja no permitan sostener a la familia; a la acumulación de carga de labores domésticas, escolares, mentales, de trabajo pago y más.

En LacMater, la organización en que colaboro, estamos realizando un pequeño estudio: «Experiencia de mujeres lactantes en pandemia». Preliminarmente, hemos podido observar lo anterior y también la fuerza de las redes virtuales. Redes de mujeres que comparten experiencias y debilidades; que construyen su maternidad y su lactancia, en una estructura económica y social que, a cada oportunidad, siembra la duda sobre la fuerza e importancia de su leche. Ahora, aprovecha esta nueva ola de miedo, para plantear una vez más lo que ha costado décadas erradicar con evidencia: la idea de que amamantar es un riesgo. No hay evidencia que respalde esa afirmación. Por el contrario, los beneficios superan por mucho los riesgos. Y es por eso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las recomendaciones internacionales invitan a proteger la lactancia materna.

En un momento donde las mujeres ven trastocado su poder de decisión respecto del nacimiento de sus hijos e hijas, padeciendo pérdidas cercanas, amamantar sigue siendo –como siempre y ahora más que nunca– importante. Para ellas, sus bebés, su familia y toda la sociedad.

Carolina Guerrero León
Asesora en lactancia
Fb: @lactanciamosconcarolina

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